PAJAPAN, VERACRUZ. – Lo que inició como una mancha de hidrocarburo en el mar se ha convertido en una tragedia ambiental y económica para el municipio de Pajapan. Desde este domingo, toneladas de crudo y sedimentos de hidrocarburo (chapopote) han recalado en las costas veracruzanas, afectando gravemente a la Playa Jicacal, Playa Linda y el sistema lagunar de la Laguna del Ostión.

Las autoridades locales y grupos de pescadores han denunciado la aparición de fauna marina muerta, principalmente tortugas y diversas especies de peces, cubiertos por la densa capa negra. El olor a combustible es perceptible a varios kilómetros de distancia, provocando mareos y náuseas entre los habitantes de las comunidades indígenas cercanas.
El desastre ocurre en el peor momento posible: a las puertas de las fiestas patronales y la temporada de Semana Santa. “Es un ecocidio que nos deja sin nada. No podemos pescar, no podemos recibir turistas y nadie nos da una respuesta clara”, señaló uno de los líderes pesqueros de la zona. Se estima que más de 14,000 familias de la región dependen directamente de estas aguas ahora contaminadas.
Mientras las corrientes continúan arrastrando el hidrocarburo hacia el norte, las comunidades de Pajapan exigen que PEMEX y las autoridades ambientales federales (PROFEPA y SEMARNAT) asuman la responsabilidad, inicien labores de limpieza profunda y garanticen la reparación del daño para los sectores afectados.


