Una intensa tormenta invernal continúa afectando a amplias regiones de Estados Unidos, dejando a su paso al menos una treintena de personas fallecidas, de acuerdo con reportes de autoridades estatales y medios nacionales.
Las muertes están relacionadas principalmente con accidentes viales provocados por carreteras congeladas, exposición prolongada a temperaturas extremadamente bajas, fallas en sistemas de calefacción y emergencias médicas agravadas por el clima severo.
El fenómeno ha generado apagones masivos, cancelación de miles de vuelos, cierre de carreteras y condiciones peligrosas en estados del centro, norte y este del país. Equipos de emergencia continúan trabajando mientras se mantiene la alerta por más descensos de temperatura y nuevas nevadas.
Las autoridades han reiterado el llamado a la población para evitar traslados innecesarios, resguardarse del frío extremo y mantenerse informados ante posibles evacuaciones o cortes de energía.



